Gabriela García Guzmán
Al cumplirse 60 años de la creación del Plan DN-III-E, el comandante de la XXV Zona Militar de Puebla, Juan Ernesto Estrada González, destacó la labor humanitaria del Ejército Mexicano en la atención de emergencias y desastres naturales, así como su compromiso de proteger a la población que enfrenta situaciones de riesgo.
Durante la ceremonia conmemorativa, subrayó que este mecanismo representa uno de los mayores ejemplos de servicio y solidaridad de las Fuerzas Armadas, cuya misión no se limita a la defensa de la soberanía nacional, sino que también comprende el auxilio a las comunidades afectadas por fenómenos naturales.
Señaló que, a lo largo de seis décadas, generaciones de mujeres y hombres militares han participado en labores de rescate, evacuación, atención médica, distribución de agua potable, instalación de albergues y remoción de escombros, con el propósito de salvaguardar vidas y apoyar a quienes pierden su patrimonio.
Indicó que cada huracán, terremoto, inundación e incendio representa un desafío para la preparación, disciplina y capacidad de respuesta del personal militar, que acude a las zonas afectadas sin importar las condiciones del terreno, las distancias o los riesgos.
Estrada González resaltó que el valor del Plan DN-III-E también se refleja en las acciones de acompañamiento a las familias, particularmente en momentos de incertidumbre y dolor, cuando requieren apoyo para recuperar la tranquilidad y reconstruir sus comunidades.
Afirmó que este plan constituye una expresión de los valores que distinguen a las Fuerzas Armadas, como el amor a México, la lealtad, la solidaridad, el espíritu de servicio y el honor a la patria.
