El exatleta sudafricano, condenado a seis años de cárcel por el asesinato de su novia, se lastimó las muñecas para provocarse la muerte.
A cuatro años de su participación en Londres 2012, el sudafricano se intentó suicidar en la celda donde cumple condena, pero regresó a la prisión tras ser atendido en un hospital.

