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En 1986 no sólo llegó por segunda vez la Copa del Mundo a México ni únicamente las Flans dominaban los charts con “Bazar” y “No Controles”. En 1986, los Diablos Rojos del México defendían —como ahora— el título de la Liga Mexicana de Beisbol (LMB). Y entonces se toparon con Puebla.
Eran los Ángeles Negros y, después de dos juegos de playoffs, dominaban 2-0 a los escarlatas. Justo como ahora. Aquella historia terminó con Puebla derrumbando al campeón, eliminando 4-2 a los Diablos y, semanas después, levantando el título de la LMB. Cuarenta años más tarde cambiaron las canciones, cambió el nombre del equipo poblano y hasta los Diablos ahora son bicampeones. Pero la historia hoy suena exactamente igual: Puebla 2, México 0.
Jose Rondon
Ante el “Sword” de Bauer, periodicazos de Rondón: Pericos pone contra las cuerdas a Diablos
Los Pericos están a dos triunfos de volver a echar a los Diablos de los playoffs. Y si 1986 sirve de referencia, cuidado: aquella vez todo comenzó igual… y terminó con Puebla campeón.
Y no, no es vender humo a los fanáticos ni aferrarse a los datos para brindar esperanza, simplemente la historia presume más coincidencias que únicamente la ventaja 2-0. Porque si de coincidencias, números y viejos fantasmas vive un deporte, ése es el beisbol.
Hace 40 años, Puebla arrancó la serie apaleando a los escarlatas 16-5. En 2026 pasó igual… Pericos dobló 13-5 a los bicampeones de la LMB. Y en 1986, el Juego 2 tuvo drama, terminó con un apretado score de 5-2… cuatro décadas después, misma historia, o casi: los emplumados vencieron a los Diablos también por sólo tres carreras para ponerse 2-0 en la serie, 4-1.
¿Inquietantes coincidencias…? Tal vez. Pero ninguna gana partidos y a Pericos todavía le faltan dos. Sí, dos triunfos separan a los verdes de superar a los Diablos Rojos del México y avanzar a la Serie de Campeonato de la Zona Sur.
La novena emplumada ha hecho —en apariencia— lo más difícil: ganar en el Estadio Alfredo Harp Helú y pegarle a Trevor Bauer. Ahora, desde este sábado, juega en casa, en el Nido Verde, con hasta tres oportunidades para liquidar la serie.
Sí, Pericos puede darse el lujo de perder un juego en el Estadio Hermanos Serdán, pero en los otros dos rematar.
Es decir, Puebla tiene la posibilidad de eliminar al bicampeón sin volver a pisar el Diamante de Fuego. Pero si Diablos saca dos triunfos de la Angelópolis, la serie regresará sí o sí a la Ciudad de México. Y entonces el 2-0 que hoy parece una montaña para el campeón podría convertirse apenas en un recuerdo.
Sí, porque Diablos cuenta con el personal y la historia para darle vuelta a la serie. Además, ha estado peor y sobrevivió: en 2024 caía 3-0 ante Guerreros de Oaxaca en la Serie de Campeonato de la Zona Sur y terminó levantándose para ganar cuatro juegos consecutivos, avanzar a la Serie del Rey y, más tarde, conquistar el título de la Liga Mexicana de Beisbol.
Así que Pericos no necesita la repetición de la película de 1986 ni 2023. En 2023 el camino fue distinto. Diablos ganó 6-3 el primer juego y Pericos respondió 7-5 en el segundo para regresar 1-1 a Puebla. Los verdes terminaron eliminando 4-2 a los escarlatas y semanas después levantaron la Copa Zaachila.
Pericos
Una jaula llena de Pericos: en el Serdán sólo quedan boletos para la zona de Bleachers
Hoy necesita ganar dos juegos más. Pero si lo consigue, habrá una tercera coincidencia mucho más difícil de ignorar: cada vez que Puebla eliminó a Diablos de los playoffs, terminó campeón.
Primero lo primero: los verdes deben terminar el trabajo y en la Angelópolis tendrán hasta tres oportunidades para hacerlo.
6 Juegos necesitó Ángeles Negros de Puebla en 1986 para superar a los Diablos Rojos del México
