Gabriela García Guzmán
-Busca protegerse de sus procesos de investigación autopostulandose como presidenta de la AMPEP
La aspiración de Verónica Vélez Macuil, ex coordinadora de Comunicación Social del barbosismo para asumir la presidencia de la AMPEP desató una tormenta interna que podría dividir a la organización.
Su autopostulación, lanzada sin recato en una reunión por Zoom, reabrió heridas que ni siquiera habían cicatrizado y confirmó el rechazo mayoritario hacia su persona, marcada por un historial de violencia , represión, amenazas y abusos en contra de los medios de comunicación de Puebla, que para muchas integrantes resulta inaceptable.
Según integrantes de la Asociación de Mujeres Periodistas y Escritoras de Puebla, Vélez Macuil fue la única que levantó la mano para ocupar la dirigencia; . sin embargo, su anuncio no generó respaldo, sino un repudio inmediato. Al menos la mitad de las socias advirtieron que renunciarán si ella es electa, dejando en claro que no permitirán que la asociación sea utilizada como plataforma personal ni como refugio político.
Aunque desde el 2023 ha intentado reinsertarse en el mundo mediático autonombrándose periodista, su paso por el gobierno de Puebla en el corrupto sexenio de Miguel Barbosa sigue definiendo su relación con el gremio.
Durante la administración de Miguel Barbosa se le acusó de operar campañas negras financiadas con recursos públicos, presionar a reporteros críticos, hostigar a medios y generar un ambiente de persecución contra quienes incomodaban al barbosismo.
Esa reputación volvió a explotarle en 2024, cuando la BUAP tuvo que retirarla de un foro de periodismo científico ante la indignación generalizada, pues su participación fue considerada un acto de absoluto cinismo.
A ese desgaste se sumaron los señalamientos de la Auditoría Superior del Estado, que en 2022 detectó un daño patrimonial de 25.8 millones de pesos durante su gestión.
Las irregularidades incluyen un estudio de 1.2 millones sin evidencia de entrega, licencias de Adobe adquiridas a sobreprecio por más de un millón, 456 mil pesos en servicios de limpieza sin contrato y alrededor de 120 mil pesos en fotocopias sin comprobación.
Para algunas integrantes de la AMPEP, este cúmulo de señalamientos explica la urgencia de Vélez por encabezar la asociación. “Lo que busca es blindaje, no representar al gremio”, expresaron varias periodistas durante la reunión.
La sola idea de que Verónica Vélez llegue a la presidencia detonó el descontento de un amplio sector de las integrantes, que recuerdan bien que desde el poder vulneró derechos, presionó voces críticas y despreció el trabajo periodístico. Hoy, afirman, pretender representarlas resulta insultante. El mensaje fue unánime y contundente: “No vamos a legitimar a quien nos atacó”.
La votación interna aún no se realiza, pero dentro de la asociación la postura ya está tomada: si Vélez insiste, la crisis será inevitable y la fractura, inminente.
El hijo de Vélez Macuil estuvo a punto de matar a golpes a una persona durante un partido de fútbol y por su cercanía con Barbosa no pisó la cárcel.
También su hijo fue señalado de golpear al vigilante del fraccionamiento donde vive su ex pareja, a quien violentaba.

