Gabriela García Guzmán
Tras el cierre de la planta de Stanley Black & Decker en Puebla, que dejó sin trabajo a 498 personas, el Gobierno del Estado activó un programa de vinculación laboral para facilitar la incorporación de los extrabajadores a nuevas oportunidades de empleo en la región.
El secretario de Desarrollo Económico y Trabajo, Víctor Gabriel Chedraui, explicó que la decisión de la empresa obedece a una reestructuración internacional de sus operaciones y no está relacionada con factores económicos o productivos de Puebla.
Ante este escenario, la dependencia estatal estableció mesas de trabajo con organismos empresariales y representantes sindicales para identificar vacantes disponibles y generar alternativas de contratación para quienes perdieron su fuente de ingresos.
Entre los sectores que participan en esta estrategia se encuentran cámaras empresariales y agrupaciones industriales, así como organizaciones sindicales, con el objetivo de aprovechar la experiencia laboral de los extrabajadores y facilitar su integración a otras compañías de Puebla y Tlaxcala.
El funcionario destacó que buena parte del personal cuenta con conocimientos especializados en procesos industriales, incluyendo áreas de manufactura, logística, operación de maquinaria y manejo de materiales, perfiles que mantienen demanda dentro del mercado laboral.
Para agilizar la colocación, Sedetra solicitó información detallada sobre la trayectoria profesional de cada trabajador, a fin de realizar una vinculación más precisa con empresas que requieran personal capacitado.
Asimismo, indicó que un grupo superior a cien colaboradores administrativos permanece temporalmente en funciones para concluir trámites y procesos relacionados con el cierre de la planta.
Respecto a las liquidaciones, aseguró que la empresa cubrió las prestaciones y compensaciones contempladas en la legislación laboral, incluyendo indemnizaciones, prestaciones proporcionales y otros beneficios contractuales.
