Fueron semanas y meses de constante acoso por parte del gobierno de Donald Trump, lo que orilló al gobierno de Claudia Sheinbaum a tomar una decisión que convenciera a los intereses estadunidenses.
Por eso el ataque y captura a uno de los capos más buscados por las autoridades de Estados Unidos y mexicanas, Nemesio Oseguera Cervantes (a) “El Mencho”, cuya muerte semiparalizó al país.
Sheinbaum dio un golpe espectacular al grado que fue reconocido por el gobierno de Trump, el PAN y todos los gobernadores de México, incluidos los de oposición.
Con acciones contundentes, el gobierno de México asegura y conserva la soberanía que Trump estaba tentado a arrebatarle, ahora ya no hay argumentos para decir que el gobierno de Sheinbaum no combate al crimen organizado.
Es de destacar la estrategia de prevención en contra del monstruo de mil cabezas (crimen organizado), que planeó el gobierno, y que consiste prácticamente a resguardarse para no ser blanco de un atentado por parte de un miembro del CJNG.
La geopolítica juega un papel fundamental y por la privilegiada posición que tiene México, era imposible no actuar ante la cantidad de acciones delictivas orquestadas por la mafia incrustada en el CJNG.
Nadie, absolutamente nadie, regateó apoyo y reconocimiento a la Presidenta Claudia Sheinbaum, una mujer que de seguir en esa línea, se convertirá en una heroína de un pueblo cansado de estar secuestrado por la delincuencia.
De eso se trataba de darle el poder a alguien que no hubiera nexos con los malosos.
