Publimetro México
Un nuevo capítulo del escándalo de Jeffrey Epstein surgió este jueves, con acusaciones cruzadas y nombres explosivos revelados por la exsecretaria de Estado —y también exprimera dama— Hillary Clinton, quien declaró bajo juramento que no tenía conocimiento alguno de los delitos del financiero y que ni siquiera recuerda haberlo conocido, pero implicó al presidente Donald Trump.
Lejos de apagar el incendio político, el testimonio de la exsecretaria de Estado avivó una tormenta que amenaza con inundar Washington.
Las declaraciones, realizadas a puerta cerrada en Chappaqua, Nueva York —la tranquila localidad donde viven los Clinton— forman parte de una investigación encabezada por la Comisión de Supervisión de la Cámara de Representantes.
Testimonio de Hillary Clinton
Es la primera vez que un expresidente, en este caso Bill Clinton, es obligado a testificar ante el Congreso en un caso vinculado al magnate acusado de abuso sexual y tráfico de menores.
Hillary fue tajante en su postura: “No tenía idea de sus actividades delictivas. No recuerdo haberme encontrado nunca con el señor Epstein”.
También aseguró que jamás voló en su avión ni visitó su isla privada, lugares que durante años han alimentado teorías de conspiración y sospechas públicas; sin embargo, reconoció haber coincidido en eventos con Ghislaine Maxwell, excolaboradora y pareja de Epstein, hoy condenada por tráfico sexual.
Pero el momento más incendiario de su declaración llegó cuando giró la atención hacia Trump, Clinton acusó a los republicanos de usar su comparecencia como cortina de humo para evitar que el actual mandatario responda bajo juramento por su aparición “decenas de miles de veces” en los archivos del caso.
“¿Qué se está reteniendo? ¿Quién está siendo protegido? ¿Y por qué este encubrimiento?”, lanzó, en un mensaje que rápidamente se viralizó en redes sociales.
¿Qué sigue en la investigación?
La presión política es brutal, el presidente del comité, el republicano James Comer, prometió interrogatorios extensos y aseguró que el objetivo es entender cómo Epstein acumuló su fortuna y logró rodearse de algunas de las figuras más poderosas del mundo.
Cabe recordar que entre los nombres que han salido a la luz figuran empresarios, políticos y hasta miembros de la realeza británica.
El caso, que explotó tras el arresto de Epstein en 2019 y su posterior muerte en prisión —dictaminada como suicidio—, sigue generando sospechas, al tiempo que surgen documentos publicados por el Departamento de Justicia incluyen fotografías de Bill Clinton junto a Epstein, aunque el expresidente no ha sido acusado de delito alguno.
Mientras tanto, demócratas como el congresista Robert Garcia exigen que Trump también comparezca ante el comité, argumentando que si un expresidente puede ser citado, el presidente en funciones no debería quedar al margen.
En paralelo, el líder demócrata del Senado, Chuck Schumer, anunció que revisarán versiones sin censura de los archivos en el Departamento de Justicia y prometió “tirar de cada hilo” hasta revelar lo que calificó como un posible encubrimiento masivo.
El escándalo Epstein, lejos de cerrarse, parece entrar en su fase más explosiva, y ahora, con los Clinton y Trump en el centro del huracán, Washington contiene la respiración.

