El Imparcial
México.- El gobierno de Estados Unidos anunció el inicio de una serie de investigaciones comerciales contra diversas economías, entre ellas México, China y la Unión Europea, con el objetivo de determinar si sus políticas industriales y el exceso de capacidad productiva en el sector manufacturero afectan a la industria estadounidense.
La medida fue dada a conocer por el representante comercial estadounidense, Jamieson Greer, quien explicó mediante un comunicado que el proceso analizará si las acciones, políticas o prácticas de estos países pueden considerarse irrazonables o discriminatorias y si representan un obstáculo para el comercio de Estados Unidos.
Preocupación por la sobreproducción industrial
De acuerdo con el gobierno estadounidense, varios países producen más bienes industriales de los que sus mercados internos pueden absorber, lo que genera excedentes que posteriormente son exportados a otras economías.
Washington sostiene que esta sobreproducción puede desplazar la manufactura nacional estadounidense o desalentar nuevas inversiones en sectores clave de la industria.
aíses incluidos en la investigación
Además de México, China y la Unión Europea, las pesquisas comerciales también abarcan a Japón, India, Corea del Sur, Vietnam, Taiwán, Indonesia, Malasia, Tailandia, Bangladés, Singapur, Suiza, Noruega y Camboya.
Proceso de investigación
El proceso contempla consultas con los gobiernos involucrados, así como la recepción de comentarios públicos a partir del 17 de marzo. Además, está prevista una audiencia el 5 de mayo, en la que se analizarán los argumentos y la información recopilada antes de tomar una decisión sobre posibles medidas comerciales.
La administración del presidente Donald Trump señaló que estas investigaciones forman parte de una estrategia para fortalecer la industria manufacturera nacional y reducir la dependencia de importaciones en sectores considerados estratégicos.
Posibles medidas comerciales
Las investigaciones se llevan a cabo bajo la Sección 301 de la Ley de Comercio de 1974, un mecanismo que permite al representante comercial de Estados Unidos responder a prácticas extranjeras que considere injustas o perjudiciales para el comercio estadounidense.
Si las autoridades concluyen que existen acciones que afectan negativamente a la economía del país, Washington podría aplicar medidas como aranceles u otras restricciones comerciales contra las economías investigadas.

