La captura del peligroso delincuente Roberto N (a) “El Bukanas”, deja entrever que nada ni nadie es más poderoso que el Estado de Derecho que aplica el Gobierno del Estado de Puebla.
Esa contundente acción que llevaron a cabo fuerzas estatales y federales, encendieron los focos rojos de quienes ostentaron cargos en los gobiernos del pasado, los cuales se negaban a llevar a cabo acciones para detener a uno de los delincuentes de mayor peligrosidad en Puebla, Veracruz e Hidalgo principalmente.
“El Bukanas” sabe mucho de la corrupción en la que participaron diversos ex funcionarios encargados de la seguridad y procuración de justicia al servicio de varios ex gobernadores.
Fue protegido por varios de ellos y no hay otra explicación que los moches que recibían del mencionado criminal.
Desde el huachigobernador Rafael Moreno Valle, “El Bukanas” gozó de una protección inusual y cimentó su carrera delictiva. Fue protegido por el exmandatario.
Lo siguió Tony Gali, quien estuvo poco tiempo como gobernador y no pudo hacer gran cosa por capturar al mencionado.
Más tarde vino la muerte de los Moreno Valle y el periodo de inestabilidad política en donde transitaron otros políticos que incurrieron en el delito de omisión al no coordinar operativos para capturar al peligroso delincuente.
Entre los gobernadores que incurrieron en el delito de omisión destacan Guillermo Pacheco Pulido, Miguel Barbosa y Sergio Salomón, quienes olvidaron la alta peligrosidad del “Bukanas”, quien gozó con ellos impunidad y tolerancia.
A un año 4 meses de su gobierno, Alejandro Armenta demostró que no tiene nexos con ningún delincuente y por más peligroso que sea, será enfrentado con la fuerza del Estado.
Armenta sabe el peligro de la narco política y por ello ha enviado claras señales de cero tolerancia para quienes formen parte de estructuras criminales que tanto han dañado a Puebla y México.
Hoy se respiran vientos de cero impunidad y tolerancia a las estructuras criminales.
Quienes lo duden, que pongan sus barbas a remojar.
