Los días de Rubén Rocha Moya están contados.
No basta con su nueva solicitud de licencia para ausentarse del gobierno de Sinaloa.
Tendrá que enfrentar la ley en México y Estados Unidos, país que lo vinculó al crimen organizado.
Con Rocha caerán más hombres y mujeres que no entendieron lo grave que son el abuso y la perversión del poder.
Rocha Moya apesta a corrupción y con él caerán decenas de políticos que deshonraron la confianza que les fue depositada.
El mensaje de la Presidenta es claro y contundente: su gobierno no tolera a quienes sean arrogantes y abusen del poder.
La clase política mostró absoluta lealtad a Sheinbaum y de inmediato se sintió el repudio a Rocha Moya, quien no tuvo la delicadeza de avisarle a Sheinbaum sobre su regreso.
Por si no lo sabe Rocha Moya, los Estados Unidos es el veto más fuerte que enfrenta porque tienen ubicados cada uno de sus movimientos, y eso implica múltiples actividades delictivas de la mano de sus cómplices.
