Gabriela García Guzmán
Ante el deterioro del sistema de manejo de desechos en Puebla, el gobernador Alejandro Armenta reconoció que la entidad atraviesa una situación crítica en materia de residuos sólidos y planteó la puesta en marcha de un Centro de Economía Circular como una salida integral al problema ambiental.
Explicó que varios puntos de disposición final presentan serias limitaciones: el basurero de Cholula permanece cerrado, en San José Chiapa existe un conflicto social por el depósito de basura, el relleno sanitario de la ciudad de Puebla se encuentra en su etapa final de operación y en Tehuacán también se registran dificultades para la gestión adecuada de los residuos.
El titular del Ejecutivo destacó que diariamente se generan en el estado aproximadamente 1.2 millones de toneladas de basura, volumen que, dijo, obliga a replantear de manera urgente el destino de los desechos ante la saturación de los esquemas tradicionales.
Frente a este panorama, el gobernador subrayó que el Centro de Economía Circular no será un basurero, sino una instalación especializada para la separación, tratamiento y aprovechamiento de los residuos. Explicó que los materiales reciclables serán clasificados para reincorporarse a cadenas productivas, los desechos orgánicos recibirán procesos de transformación y los residuos no recuperables serán utilizados como insumo en hornos cementeros certificados, los cuales —aseguró— cuentan con aval de instituciones nacionales y no generan contaminación.
El mandatario puntualizó que este proyecto busca romper con el modelo actual basado en rellenos sanitarios saturados o fuera de norma, al disminuir la cantidad de residuos que se entierran, recuperar materiales con valor económico y aplicar un tratamiento diferenciado según el tipo de desecho.