Aurelia Navarro Niño
Los gobiernos emanados del Partido Acción Nacional (PAN) sembraron una concesión en el 2013 para el manejo del agua en Puebla, sin que, hasta ahora, después de trece años, sigue sin dar resultados claros, presentado solo en papel sumas millonarias invertidas, pero sin obras físicas visibles.
La diputada local del Partido Verde Ecologista de México (PVEM), María Fernanda de la Barreda Angón, criticó que la concesión del servicio de agua, solo ha servido para beneficiar a unos cuantos, privilegiando contratos de interés.
La legisladora señaló que el modelo, impulsado en la administración del exgobernador Rafael Moreno Valle, ha favorecido intereses particulares por encima de las necesidades de la población, al privilegiar contratos que, dijo no se traducen en obras suficientes.
“Si no hubieran existido intereses millonarios de aquel gobernador panista, hoy probablemente no se estaría discutiendo por qué hay tanto dinero reportado en papel, pero poco hecho en obras a favor de las personas”, expresó.
Como surgió la concesión con el PAN
En 2013, el Congreso del estado autorizó concesionar el servicio de agua potable, drenaje y saneamiento en la capital poblana como parte de la zona conurbada a la empresa Agua de Puebla para Todos, esquema que desde entonces ha sido objeto de cuestionamientos.
Este modelo no solo fue impulsado por administraciones panistas, sino que continuó en gobiernos posteriores, como el del exmandatario Luis Miguel Barbosa Huerta, cuando en 2022 el Congreso local autorizó incrementos trimestrales en las tarifas del servicio.
Dichos ajustes comenzaron a aplicarse en julio de ese año, con aumentos del 4 por ciento para usuarios domésticos y del 7 por ciento para comercios e industrias.
Lo que, ha impactado directamente en la economía de los poblanos sin que exista una mejora proporcional en la infraestructura hídrica.

