Aurelia Navarro Niño
Desde el Pleno del Congreso local, el diputado Roberto Zatarain Leal, se lanzó con soberbia, insultos y agresiones en contra del diputado Elpidio Díaz Escobar, al grado de no importar que se tratara de un compañero mucho mayor que él, hasta decirle en su cara “este güey no sabe ni leer”.
La altanería, soberbia y aires de superioridad que Zatarain Leal siempre ha mantenido, escaló mucho más al llamar “pendejos” a los trabajadores del departamento técnico por no “abrir” su micrófono cuando arrebató con jalones y ofensas los documentos que Elpidio Díaz preparaba para leer.
El manoteo e insultos que tuvo Zatarain Leal fueron tan agresivos que llamó la atención del resto de los diputados que se encontraban en la sala, quienes solo fueron espectadores.
Fue como el momento donde el morenista, arrebató una hoja correspondiente a los asuntos en cartera al diputado de Fuerza por México, mientras éste se disponía a realizar una lectura ante el pleno quedó grabado, evidenciando la mala y pésima forma en que la ex pareja sentimental de la ex alcaldesa Claudia Rivera Vivanco siempre se ha comportado.
Tras quitarle el documento, el legislador morenista expresó: “este güey no sabe ni leer”, comentario que desencajó el rostro del representante de Fuerza Por México al grado de mostrar su incomodidad por el insulto que lo sobajó como persona al grado de humillarlo también en lo profesional y legislativo ante el resto de sus iguales de la LXII Legislatura.
El incidente ocurrió en medio de la sesión ordinaria del 11 de junio y quedó registrado durante el desarrollo de los trabajos legislativos.
Hasta el momento, no se ha informado sobre alguna postura oficial del Congreso local respecto a los hechos ni sobre posibles medidas derivadas de la conducta del legislador.
El episodio provocó reacciones al tratarse de expresiones consideradas ofensivas tanto hacia un integrante del Poder Legislativo como hacia personal administrativo del mismo.
Desde su llegada a la LXII Legislatura, donde Zatarain Leal pasó de ser identificado como la pareja de Claudia Rivera Vivanco para darse a conocer como diputado local, se condujo con un patrón de violencia verbal y conductas denostativas hacia el personal y mismos diputados.
De acuerdo al Reglamento Interior del Congreso de Puebla, el Artículo 63 establece expresamente que:
"Ningún orador deberá pronunciar palabras ofensivas durante las discusiones a los miembros del Congreso, ni a cualquier otra persona que legalmente tome parte en aquéllas, ni expresarse en términos inconvenientes o impropios del respeto que se debe guardar al Poder Legislativo".
El mismo artículo señala que si un diputado incurre en esas conductas, la Presidencia debe llamarlo al orden y pedir la rectificación correspondiente; si se niega, la Asamblea puede acordar las medidas que estime convenientes.
De acreditarse una falta a estas disposiciones, el Artículo 54 contempla sanciones disciplinarias que van desde apercibimientos y amonestaciones hasta descuentos en la dieta o la remoción de comisiones y comités.
